Los estudiantes de la maestra de primaria Kayla Delzer, tuitean, publican en Instagram y ven videos de Youtube en clase. A continuación te presentamos por qué piensa que todos los niños deben hacer lo mismo.

Muchas escuelas y profesores tienen una relación incomoda con la tecnología: desacreditan su poder para distraer a los jóvenes, lo ven como un mal necesario que debe ser tolerado o al menos estrictamente limitado. Kayla Delzer, profesora de tercer grado en la ciudad de Fargo, en Dakota del Norte, Estados Unidos, cree que la tecnología puede revolucionar verdaderamente la educación, pero solo si los educadores toman decisiones acertadas acerca de lo que se usa y cómo se usa.

Aquí puedes ver una charla TED de la profesora Kayla Delzer.

Es demasiado tarde para tratar de mantener la tecnología fuera de las aulas o de la vida de los niños. ”Podemos pensar que estamos protegiendo a los estudiantes cuando los mantenemos en una burbuja libres de tecnología durante un día de escuela, pero al final salen, se gradúan, obtienen trabajos”, dice Delzer. “Si los bloqueamos de la tecnología podríamos inhibirlos. Necesitamos ponerlos en entornos dinámicos y sensibles en la escuela para que puedan tener éxito más adelante”. Después de probar diferentes enfoques y una variedad de dispositivos, programas y aplicaciones con sus estudiantes, ella ha llegado con unas guías de sentido común para que los padres sepan cómo ayudar a sus hijos a utilizar la tecnología para sacar la mayor ventaja.

Consejo 1: Algo que es aburrido en el papel sigue siendo aburrido en una tableta o una computadora.

“El uso de la tecnología simplemente por el uso de ella, es un derroche”, dice Delzer. “Si la tecnología no transforma tu aula, tu enseñanza o el aprendizaje de tus alumnos, estás perdiendo el tiempo”. Una simple regla general: Si un proyecto puede ser hecho con papel o lápiz, pero lo están haciendo en una computadora o dispositivo, no estás transformando tu salón de clases.

Una forma en que los estudiantes de Delzer aprenden matemáticas es jugando un tablero de geometría de realidad aumentada llamado Cyberchase Shape Quest. Para participar, los niños apuntan con la cámara de un iPad a un tablero de papel, el cual cobra vida con desafíos animados de matemáticas. “Esto les enseña geometría, resolución de problemas y razonamiento espacial de una manera interactiva y sensible”, dice la profesora.

Consejo 2: Cómo enseña la tecnología es tan importante como lo que se enseña.

Delzer evita cualquier software que se base en ejercicios y repetición para educar. En cambio, elige programas que animan a los niños a crear. Un ejemplo: Cargo-bot, una app que requiere que los estudiantes escriban programas para manipular un robot para que lleve cajas de la manera más eficiente posible, lo que permite que los niños desarrollen una serie de habilidades importantes, como el pensamiento crítico, la creatividad, la resolución de problemas y la lógica.

Consejo 3: Deje que los estudiantes sean a veces los maestros.

La idea de dominar muchas aplicaciones, dispositivos y programas, además de sus planes educativos regulares, probablemente hará que los profesores se sientan abrumados. El consejo de Delzer: “No necesitas dominar cada herramienta antes de entregarla”. A ella le gusta dar una nueva herramienta a un estudiante y pedirle que aprenda a usarla primero. Una vez que lo logró, puede enseñar a todos los demás, incluido el maestro.

Consejo 4: Encuentra una tecnología que permita a los niños aprender de sí mismos y de los demás.

Usando una aplicación llamada AudioBoom, los estudiantes de Delzer toman turnos grabándose leyendo libros en voz alta en clase. Cada grabación es aprobada por Delzer, que ayuda a los niños a evaluar factores como entonación, fraseo, velocidad, emoción y precisión. Las grabaciones aprobadas se convierten en un código QR que se graba en la parte posterior del libro que se leyó. Algunos libros tienen varios códigos QR adjuntos a ellos, dice Delzer, dejando que los estudiantes oigan las diferentes opciones que hacen sus compañeros de clases al leer la misma cosa.

“Al principio del año mis estudiantes pensaban que la lectura rápida era una lectura fluida”, dice Delzer, pero después de leer en voz alta y escuchar las interpretaciones de sus amigos, entienden la importancia del ritmo y la emoción. Los niños pueden volver a grabar sus libros favoritos y comparar sus propias grabaciones para ver cómo evolucionan sus actuaciones después de la práctica. “Esto ayudó a inculcar un sentido de orgullo entre mis estudiantes”, dice Delzer.

Consejo 5: En lugar de prohibir los teléfonos o Youtube, los educadores deben encontrar formas inteligentes de usarlos.

“Muchas escuelas en los Estados Unidos bloquean Youtube, pero he oído que es el motor de búsqueda número uno entre los estudiantes de los grados 5 al 12”, dice Delzer. “Tanto aprendizaje se pierde cuando bloqueamos recursos de nuestros estudiantes. Además los estudiantes son bastante inteligentes, y pueden moverse incluso por filtros muy complejos”.

Los estudiantes de Delzer crean boletines de noticias de video que se agregan a Youtube cada mes. “Comencé a reemplazar boletines de noticias en papel con boletines de video en 2014 y nunca mire hacia atrás”, dice, “Hay mucho poder en hacer que los estudiantes reporten lo que están haciendo, en lugar de escribirlo en un boletín de noticias”. Los niños planifican los boletines de noticias, donde evalúan lo que están aprendiendo y hablan de los acontecimientos en el aula, así como también ellos graban, editan y agregan efectos.

Consejo 6: Los adultos deben servir como campeones de la ciudad digital.

Un ambiente seguro y amigable como un salón de clase es un gran lugar para que los niños aprendan a comportarse responsablemente en Internet. Delzer ha escrito las reglas del estudiante para el uso de Internet e incluyen: nunca escribas en Twitter cualquier cosa que no le dirías a la cara a una persona o delante de tu abuela, nunca compartir información personal, solo visitar sitios web apropiados y siempre reportar a un adulto en caso de cyberbullying. Ella creó una cuenta moderada de Twitter para su salón de clases para que puedan practicar su etiqueta digital, aprender cómo usar la red social y explorar su huella digital. Sus estudiantes tuitean con expertos de todo el mundo, también tuitean con otros salones de clase en todo el mundo para compartir y comparar lo que están aprendiendo.

Los profesores deben preguntarle a Google por sus estudiantes y luego pensar en lo que su registro digital dice sobre ellos, aconseja Delzer. “El 93% de los empleadores ahora utilizan las redes sociales de alguna manera para reclutar o contratar empleados”, explica. “Esto significa que si nuestros estudiantes tienen una huella digital negativa, podrían tener sólo un 7% de posibilidades de conseguir un trabajo”. Para practicar lo que predican, los adultos también deberían hacerse cargo de Google y reflexionar sobre lo que encuentran.

Aula Kaila Delzer

Consejo 7: Dé a los niños un espacio para cultivar sus propios intereses.

Inspirado en la ex política de Google del 20%, la cual permitía a los empleados usar esa cantidad de su semana de trabajo en proyectos de pasión, Delzer permite a sus estudiantes perseguir sus propias horas de genio. Sus estudiantes siguen sus intereses durante una hora a la semana y algunos, pero no todos, sus proyectos están centrados en la tecnología. Un estudiante construyó un robot de lata después de aprender cómo hacerlo, viendo tutoriales de Youtube y otro filmó y editó su propia película. “Realmente les da a los niños la propiedad de su aprendizaje”, dice Delzer.

Este artículo fue publicado originalmente en ideas.ted.com

Traducido y adaptado por: Omar García

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